lunes, 5 de junio de 2017

Rafael Chirbes: En la orilla



 Perdidos los mejores años para la iniciación a la lectura y a falta de una formación más académica, uno a veces tiene que guiarse en la intuición y en los consejos de otras personas para iniciarse en autores desconocidos o en aventuras literarias carentes de referencias. La experiencia me ha hecho huir de lo que es un éxito inmediato, aunque a veces haya tenido que pagar el precio de llegar a un determinado autor más tarde de la cuenta, precio insignificante puesto que lo importante a veces no es ser el primero en descubrir algo, sino hacerlo en el momento adecuado.

 Escribo todo esto a propósito de Rafael Chirbes, un autor que para mí era absolutamente desconocido y del que empecé a oír hablar a partir del éxito de una serie de televisión basada en su novela Crematorio. Mala referencia dentro de mi decálogo particular, si es que tal cosa existe, la lectura de Crematorio y de otras novelas de Rafael Chirbes fue puesta, para mi desgracia, en cuarentena, dentro de mi supuesta lista de lecturas aplazadas. Así ocurrió hasta que me crucé, es un decir, un día con una crítica que Juan Goytisolo hacía precisamente de Crematorio, y en la que ponía muchas esperanzas en la entonces todavía reciente En la orilla. Que Goytisolo es una de mis referencias literarias no es un secreto para los (pocos) visitantes habituales de este blog, así pues me animé con la lectura de En la orilla, que esperaba en algún rincón de los libros pendientes de “sentencia”. Libro difícil, que no admite una lectura a ratos, es sin duda una descripción descarnada y dura de los efectos que ha provocado la tan desgraciada burbuja inmobiliaria.

 Si traigo ahora este libro no es por actualidad, desde luego, pero en una de esas jugadas azarosas que ocurren en el casi siempre dichoso facebook, un amigo (de los de verdad, gracias Juan) había compartido un discurso que Chirbes había preparado para cuando recogiera el Premio Nacional de Literatura que le fue otorgado por En la orilla precisamente. El lector puede encontrar aquí este discurso, imprescindible ejemplo de rectitud moral y ética, que habría que reivindicar como el ejemplo a seguir en estos tiempos donde la servidumbre es el modus operandi del que busca el éxito sin esfuerzo. Sirvan estas modestas líneas como agradecimiento póstumo a Rafael Chirbes por su literatura y por su integridad ética y política.

En este primer vídeo Rafael Chirbes habla de En la orilla para un programa de RTVE.

 

En esta otra entrevista para una emisora holandesa, Chirbes se explaya sobre la misma novela, la actualidad española y sin morderse la lengua. Imprescindible.


domingo, 26 de marzo de 2017

Divas y no tan divas





Divas y no tan divas, así hemos querido titular este nuevo Acantilado. Si queréis saber por qué tenéis que escucharlo, no queda otra. Espero que os guste y podáis disfrutarlo tanto como yo cuando lo he preparado.


Aviso que está hecho de nuevo con medios caseros, si tenéis la paciencia de escucharlo espero críticas del contenido y de la técnica, es la única manera de ir mejorando. 









viernes, 24 de marzo de 2017

Vestida de nit

Me acabo de topar con esto en el Facebook (si, yo también he caído en eso, buscad El Acantilado en Facebook y soy yo), y no me he podido resistir a ponerlo aquí.

La culpa la tiene Mendigo, que fue el primero que me acunó con la voz de esta auténtica dama.


lunes, 6 de marzo de 2017

Programa de febrero 2017




Esto ha sido largo, pero por fin volvemos con otro Acantilado. Pido disculpas por la tardanza, pero en enero se nos cruzó la gripe, esa señora siempre inoportuna; en febrero hemos tenido que lidiar con la técnica, las meigas y todo lo que pudo salir mal, hasta el punto que no hemos emitido el programa; como el trabajo de preparación estaba hecho y teníamos mucho que contar, hemos decido preparar el sofrito directamente en casa con los elementos que tenemos. Algo se nota, pero creo que todavía es un programa que se puede escuchar.



Hemos empezado con un dúo que hemos descubierto en el Retiro de Madrid, Panakos project, que tocan el handpan, un instrumento que cada vez se escucha más en las calles y que parece creado para ello.

Ha habido más cosas, pero los platos fuertes se los han llevado Antonio José, un compositor desconocido para muchos y que era la gran esperanza para la música española en el siglo XX, a decir de Maurice Ravel, que algo sabría de ello. Pero se cruzó una guerra, las envidias y fue asesinado en octubre de 1936. Hora es de reivindicarlo.


El otro plato fuerte ha sido la presentación del último disco de Carmen Linares, Verso a verso, con poemas de Miguel Hernández y que es una joya que uno se pasaría días y días escuchando. Si no tenéis paciencia en escuchar el programa, al menos mirad este vídeo con la Linares.

sábado, 14 de enero de 2017

Acoso

La noticia ya es conocida, es de hace varios días: una niña de 13 años se ha suicidado en lo que parece un episodio más de acoso escolar. Trece años: suicidio. ¿Nos estamos volviendo locos en esta sociedad? Yo lo que quisiera es que la próxima vez que haya que discutir y negociar sobre una nueva ley de educación, además de la siempre presente discusión sobre el tiempo que se dedica a la religión, que todavía no sé por qué tiene que ocupar ni un solo minuto de la escuela, o de la discusión sobre las materias a enseñar, el personal piense un poco también que un sistema de enseñanza que se precie discute antes cuantos alumnos hay por clase, y cuantas horas dedican los profesores a formarse, y cuantas a continuar con su formación. Un sistema de enseñanza que se precie coloca a los colegios (públicos, por supuesto) en el centro del barrio, y después aparece la biblioteca (pública, por supuesto) al lado del colegio, y después el gimnasio (público, por supuesto) donde van a ir los abuelos que acompañan a los chavales; ya vendrán después las cafeterías y las tiendas a instalarse alrededor buscando los clientes. Un sistema de enseñanza como es debido hace todo lo habido y por haber para que la profesión de docente sea la más apreciada por la sociedad. Con un sistema de enseñanza diferente quizá se podrían detectar antes casos como el de Murcia, o quizá no, pero al menos se habría intentado.

Alguno pensará que es utópico lo que he dicho arriba, que no existe un solo país con un sistema de enseñanza con lo que yo pido, pero no he hecho más que tomar ejemplos concretos de la Enseñanza en Holanda y Finlandia.





domingo, 18 de diciembre de 2016

Rautavaara

Se acerca el final de año y dentro de poco nos invadirán los resúmenes de lo que ha pasado, nos hablarán hasta la saciedad del Brexit y de Trump, y se harán las listas de los conocidos y los ilustres que han dejado este mundo en 2016, pero en muy pocos sitios encontrará el lector referencias a la figura de Einojuhani Rautavaara. En la prensa española no especializada todavía deben estar estudiando como se pronuncia su nombre, porque no ha habido manera de encontrar ninguna reseña desde que murió el pasado julio.

Lo cierto es que Rautavaara ocupa una plaza importantísima en la composición musical de la parte final del siglo XX y estos comienzos del XXI. Dice la leyenda que un día, allá por los años 1940, se presentó en la Academia Sibelius de Helsinki, el conservatorio más importante de Finlandia y una de las grandes escuelas europeas, diciendo que quería ser compositor. Acabó componiendo, siendo profesor de la propia Academia, y con el tiempo se ha convertido en la gran figura de la música finlandesa que todos consideran hoy como el máximo heredero de ese monstruo que fue Jan Sibelius. 

Fue muy prolífico, escribió varias sinfonías y un número importante de obras orquestales; como buen finlandés también dedicó una parte importante de su producción a la música coral, que es la puerta por la que yo entré en lo que conozco de su obra. Como no quiero que nadie salga corriendo, traigo aquí algunos ejemplos de lo que podríamos llamar lo más asequible de su producción. 


En primer lugar, una de sus sinfonías, Cantus Articus, obra para orquesta y una grabación de pájaros que el propio Rautavaara había grabado. Se escucha fácilmente, el máximo atrevimiento de Rautavaara es haber traído la grabación de los pájaros a la sala de conciertos, y hacerlos revivir a través de las escalas que hacen las maderas, las flautas principalmente. Los más atrevidos pueden también ir a sus muchas obras dedicadas a los ángeles, no tan “amables” algunas de ellas.





El segundo vídeo es una obra coral a capella, Canticum Maria Virginis, que es de las últimas que yo he descubierto y que se ha convertido rápidamente en una de mis preferidas. Ya desde los primeros compases se escuchan esos intervalos de segunda que tanto van a definir a la música contemporánea a capella; aquí suenan casi como esas copas con agua por las que frota uno el dedo: transparencia pura. Aparece luego un cantus firmus de las altos, que será después contestado por las voces de hombres. Obra difícil de interpretar, obra asequible para el público curioso, obra siempre emocionante, espero el día en que pueda escucharla en concierto por un buen coro, pero no será fácil!
 

Y ya para terminar otra obra a capella, un auténtico “best seller” dentro de la música coral. Sin duda su obra más conocida e interpretada en el mundo coral, que merece una corta introducción: Rautavaara quería componer una obra con textos de García Lorca cuando recibió un encargo del coro Tapiola, un coro infantil de una calidad extraordinaria e inimitable. La obra fue escrita para voces iguales y en traducción finlandesa. Tiempo después Rautavaara realizó la versión que traigo aquí, la más interpretada, para voces mixtas y en castellano. Recoge varios poemas de Lorca y, modestamente, a mí me parece que Rautavaara demuestra perfectamente que a Lorca no solo le pueden cantar los flamencos, y que ha interpretado perfectamente el mundo misterioso y simbólico de Lorca, sobre todo en los poemas El grito y La muerte. Pero esto es una cuestión también de gustos, y reconozco que con un buen coro por en medio yo no soy imparcial… Que lo disfrutéis.