domingo, 27 de noviembre de 2016

El Acantilado de noviembre 2016



En el programa de hoy 27 de Noviembre hemos querido elaborar nuestra lista de premios Nobel de literatura alternativos al de Bob Dylan. No se trata de poner en cuestión lo que Bob Dylan ha recibido, y que parece que no irá a recoger, sino de pasar un rato dándole a la imaginación y disfrutando un poco de cantantes y poetas que nos han hecho disfrutar desde hace ya unos cuantos años. La lista es por supuesto muy discutible e incompleta, pero el programa solo da para una hora y siempre nos quedará el blog para ir subiendo cosas que se nos han quedado en el tintero.

Antes, como pequeño aperitivo, hemos hablado de Orfeo Chamán, la última grabación de L'Arpeggiata, disco que nos ha gustado y sobre el que volveremos en alguna otra ocasión.

Que lo disfrutéis.


 


miércoles, 26 de octubre de 2016

Laurent Binet: La séptima función del lenguaje


Qué tienen en común Miterrand, Giscard d’Estaing, Althusser, Roland Barthes, Umberto Eco, con Michel Rocard, Julia Kristeva, Sollers, Derrida o Deleuze? Todos son personajes reales tomados por Laurent Binet para su última novela, cuya acción arranca con la muerte de Roland Barthes, atropellado por una camioneta el 25 de febrero de 1980. La novela parte de la hipótesis de que se trata de un asesinato, y en la investigación participarán los servicios secretos franceses, los candidatos a las elecciones presidenciales (Miterrand ganaría sus primeras elecciones presidenciales no mucho después) y toda una cohorte de filósofos y escritores. Todos con un interés común: Barthes había descubierto una séptima función del lenguaje, una evolución de lo conocido hasta el momento, que permitirá a aquél que la posea desarmar dialéctica e intelectualmente a cualquier oponente. Se imagina el lector el poder de dicha función en manos de un político o de un filósofo? 

A través de esta divertida novela de Laurent Binet el lector hará un recorrido por el paisaje político, cultural y social de principios de los años ochenta. Personajes reales son transformados en personajes de una trama policiaco-política donde están en juego el poder dentro de una logia que se dedica al arte de la dialéctica, así como el poder a secas: no desvelo gran cosa si digo que un futuro presidente francés ganará las elecciones gracias a sus malas artes en un debate en el que desarmará a su oponente gracias… a la séptima función del lenguaje que tenía Barthes en su poder cuando fué asesinado.



Ficción y realidad se mezclan en esta deliciosa novela policial que, aunque con algunas páginas de más, nos ha hecho pasar momentos magníficos. Aparece ahora traducida al castellano y editada por Seix Barral, perdón, por Planeta.

Por aquellos años este señor estaba muy de moda, aunque por supuesto no era el único: Alan Stivell



domingo, 23 de octubre de 2016

Programa 23 octubre 2016




Nueva emisión de El Acantilado, hoy, como es costumbre, con una mezcla de muchas cosas, pero una parte importante del programa la hemos dedicado a hablar de las jornadas del CTDEE, y a presentaros a Serge Mestre y su última novela, Ainadamar - La fontaine aux larmes. Como él mismo explica en nuestro programa, se trata de una novela que pone voz a los últimos años de García Lorca, con sus viajes a Cuba, a Nueva York, entre otros momentos, pero también da voz a quienes fueron asesinados con él en Viznar: el maestro Dióscoro Galindo y dos banderilleros anarquistas. Que lo disfrutéis.


 PD: Ya va siendo costumbre, mala costumbre, que solo aparezcamos por aquí una vez al mes, coincidiendo con la emisión del programa de radio. Nuestro deseo es venir más a menudo, pero el día no da más de sí; las ideas y las ganas de compartir cosas con vosotros no nos faltan, seguid atentos por si conseguimos venir más a menudo.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Programa del 25 de septiembre de 2016



Nuevo programa, nueva temporada en El Acantilado, que espero sea más constante que la anterior. Seguiremos subiendo los programas siempre que podamos. En el de hoy hemos hablado de todo un poco, siempre tomando como hilo central la idea del verano, sea cual sea esta idea de verano, que tanto puede ser algo idílico, con vacaciones y viajes, como puede ser un achicharramiento sin fin. En las músicas que hemos presentado ha habido una muy especial, Verano porteño, de Astor Piazzolla, una obra que hemos descubierto en un concierto del Festival de Prades, un festival inaugurado por Pau Casals hace ya sesenta años, y que se dedica sobre todo a la música de cámara. La versión que hemos escuchado en el programa es la de Gidon Kremer y la Kremerata Báltica, a quienes podéis encontrar en el vídeo de más abajo con otra obra de Astor Piazzolla.

 


Se trata de Oblivion, como el propio Gidon Kremer presenta.





Y si alguno quiere volver a escuchar Verano porteño, aquí tiene otra versión, esta vez por una chavala joven que se las pela con el violín. Que aproveche y hasta pronto!

 

domingo, 26 de junio de 2016

Programa del 26 de junio 2016


Después de varios meses de sequía radiofónica por causas múltiples, por fin hemos podido volver. En este programa hemos presentado entre otras músicas, un disco del grupo Les musiciens de St Julien, que pasan de la música barroca a la música celta con una facilidad pasmosa. Hablaremos largo y tendido un día de ellos.




También hemos hablado un poco de pintura, de cambios y revoluciones en la música... No doy más pistas. Pasen, pinchen y escuchen.




domingo, 8 de mayo de 2016

Bolero de Ravel, ahora en dominio público.




El pasado 1 de mayo entró en el dominio público el Bolero de Ravel; dicho de otro modo, se extinguió el periodo por el cual los herederos recibían los consabidos derechos de autor, que en Francia son escrupulosamente gestionados, entre otras sociedades, sobre todo por la SACEM, equivalente, a mayor escala, de nuestra SGAE.

Esta fecha podría haber pasado desapercibida si no fuera por un pequeño detalle: el Bolero de Ravel es una de las obras más interpretadas y, por tanto, de las que generan una verdadera fortuna. Algunos estiman que los derechos ascienden a millón y medio de euros… al año. Pero quién cobra estos derechos? El asunto es enrevesado y parece digno de una película de espías. Vamos con el resumen de esta película:

Ravel estrena su ballet Bolero (si, es un ballet, no fue escrito como obra de concierto) en 1928. Soltero y sin hijos, Maurice Ravel morirá en 1937, sin dejar testamento, pasando su hermano Édouard a ser el único heredero reconocido. Hasta ahí todo medianamente normal. Tiempo después de la muerte de Maurice Ravel, la esposa de Édouard sufrirá un accidente del que saldrá malparada y por el que necesitará la ayuda de una masajista llamada Jeanne Taverne, que se convertirá poco después en inseparable de la familia, así como su marido Alexandre Taverne, que pasará a ser el chófer de Édouard Ravel y su esposa. Para entonces Édouard recibe íntegramente los derechos de autor por las obras creadas por su hermano Maurice, seguirá haciéndolo hasta su muerte, ya viudo entonces, en 1960. Curiosamente, y al igual que Maurice, Édouard fallece también sin descendencia reconocida… pero con testamento. La totalidad de sus bienes, derechos de autor de Maurice Ravel incluidos, pasan a ser propiedad de Jeanne Taverne, la masajista, y de su marido Alexandre.

Hasta ahora todo está más o menos claro, pero entramos en los años 1960 y a partir de ahí se embrolla el argumento de nuestra película: aparecen en Suiza unos supuestos sobrinos de Maurice Ravel, que reclaman parte de la herencia. Los recursos judiciales van a alargarse durante diez años, hasta que, en 1970, Alexandre Taverne, viudo de Jeanne desde hacía seis años, es finalmente reconocido como el heredero único de Édouard Ravel, es decir, hereda la fortuna que suponen los derechos de autor de la obra de Maurice Ravel, Bolero incluido. 

Al mismo tiempo, en la SACEM (recuerdo, la SGAE francesa) dimite uno de sus personajes más importantes y director jurídico, Jean-Jacques Lemoine, quien no mucho después fundará una sociedad opaca en un sitio que no era Panamá pero como si lo fuera. Para entonces el Bolero era directamente la principal fuente de ingresos de la SACEM, hecho bien conocido de Lemoine, que estaba muy, pero que muy bien informado, de todo lo que concernía a los derechos de autor generados por la obra de Maurice Ravel. Curiosamente, Alexandre Taverne, que es el único propietario de la fortuna que sigue creciendo, venderá los derechos de gestión de las obras a la susodicha sociedad opaca por el irrisorio precio de 10 dólares (la transacción se hizo en Estados Unidos). 

Con los años la sociedad, de nombre ARIMA, cambiará de nombre, de país, se multiplicará, pero seguirá recibiendo una cantidad enorme de dinero por los derechos de autor de las obras de Maurice Ravel… todo muy claro y muy transparente. Creo que se me entiende.




Resumiendo, los años han ido pasando, las sociedades que reciben los beneficios han ido cambiando de nombre y de país de residencia, pero siempre serán del “modelo panamá”, Alexandre Taverne fijará su residencia en Suiza (oh casualidad!) y Lemoine, que renunciará a su nacionalidad francesa, pasará a ser suizo con residencia en Mónaco, donde pasa por ser un gran mecenas y benefactor.

Hay muchos más detalles en esta historia, como la pelea con los editores de las partituras, que también cobran sus derechos y que acabarán misteriosamente cediéndolos a Lemoine… Pero hay un detalle nada desdeñable que quizá no le ha pasado desapercibido al lector: por qué el bolero no ha entrado en el dominio público hasta 2016, si la obra se estrenó en 1928 y su autor falleció en 1937? Qué dice la ley al respecto? Es bastante sencillo pero hay que fijarse en las cifras: Ravel muere en 1937 y la ley vigente  entonces que los derechos se cuentan durante 50 años a partir del 1 de enero del año siguiente. Es decir, así llegamos al 1 de enero de 1988. Ocurre que en Francia, en los años 1950, la ley reconoció la “necesidad” de recompensar lo que los autores habían dejado de percibir en los años de la guerra, y se fijó que la compensación sería de 8 años y 120 días para las obras de entre las dos guerras mundiales (hay otra compensación que se fijó por la I Guerra Mundial, pero eso no cuenta ahora en esta historia). Sumando, ya hemos pasado al 1 de mayo de 1996 para que las obras de Ravel pasasen al dominio público. Entonces? Sencillo, y esto es donde quería llegar: justo unos meses antes, 1995, el entonces ministro de Cultura francés Jack Lang, en un intento de proteger a todo tipo de creadores artísticos, y sin que mediara ningún tipo de presión por parte de nadie (se me entiende el sarcasmo?) sacó una ley que extendía los derechos de autor de 50 a 70 años. Y así llegamos al 1 de mayo de 2016, con la demostración una vez más de varias cosas: de la independencia de la política respecto de las presiones de los grupos económicos, de la transparencia de las recaudaciones de los derechos de autor, de la todavía mayor transparencia de quién cobra esos derechos cuando los autores han muerto… 

Si alguien quiere saber algo más de todo esto, puede buscar un documental magnífico titulado “Qui a volé le Bolero de Ravel” (quién ha robado el Bolero de Ravel?), que en Francia hemos podido ver la semana pasada en la televisión pública (y a veces de calidad), y que me ha servido como fuente impagable de información para esta entrada. 


Terminamos con música, cómo no, con el Bolero en una interpretación de la Filarmónica de Viena con Gustavo Dudamel a la batuta. Que lo disfruten:





PS: Pido disculpas por la tardanza en actualizar el blog, por la falta de nuevos programas de radio… Estamos en ello, pero no siempre somos los maestros de nuestro tiempo. Seguiremos informando.